|
La contemplación durante el día del Castillo de La
Adrada reconstruído, asombra a quienes hasta hace bien poco
veían en este lugar, únicamente ruinas de una antiquísima
fortaleza.
Durante la noche resulta simplemente impresionante verlo, quizás
como entonces pudo ser visto, cuando las antorchas eran su única
fuente de iluminación.
|